04-07-2008
Esta tercera parte de nuestra guía se va a centrar en el comercio electrónico, especialmente en las tiendas virtuales. Intentaremos resolver algunas de las dudas más comunes.
Una tienda virtual es una aplicación web dedicada al comercio electrónico que permite realizar transacciones comerciales sin importar la distancia que separe a la tienda y al cliente.
En las tiendas virtuales se puede vender cualquier tipo de producto (botas de fútbol, frutas y verduras ecológicas, camisetas e incluso cualquier cosa que podamos pensar) o servicio (Gráficos, plantillas, etc)
Normalmente, el modo del funcionamiento desde el punto de vista del cliente es el siguiente:
El cliente entra en la tienda virtual.
Busca el producto en el que está interesado.
Lo añade a su cesta de la compra virtual.
Se identifica o en caso de no estar registrado rellena la solicitud de alta de cliente.
Una vez finalizada la compra el cliente la paga de forma tradicional (tarjeta de crédito, transferencia o contrareembolso) o mediante una plataforma de pago electrónico (Paypal, etc.)
La compra llega a casa del cliente.
Desde el punto de vista del vendedor, la tienda funciona de la siguiente manera:
El administrador da de alta uno o varios productos, introduce los atributos (colores, tallas, etc), el stock, el precio, etc.
Al administrador le llega un email avisándole de que un cliente ha comprado un determinado producto.
El administrador recibe un mail confirmando el pago del producto.
El administrador envía el producto.
Cualquier persona puede poner en marcha una tienda virtual, bien a través de una empresa que le proporcione la plataforma o bien en caso de tener unos mínimos conocimientos de diseño web a través de cualquiera de los gestores de contenido existentes (OsCommerce y más recientemente Magento).
A pesar de que no es difícil en absoluto montar una tienda virtual si que hay una serie de requisitos que debemos cumplir:
Obligaciones derivadas de nuestra actividad económica. Inscribirnos bajo cualquiera de las modalidades (Autónomos, cooperativa, SL...) en caso de no estarlo.
Cumplir la LSSICE y la LOPD. Deberemos informar sobre nuestra actividad, nuestra empresa, comunicaciones comerciales... así como proporcionar los métodos necesarios para la protección del fichero de datos de nuestros clientes. Se deberá facilitar la modificación o supresión de los datos por parte de los mismos, etc.
Actualizar la tienda y revisar los pedidos. No olvidemos que el software no es más que el esqueleto de la tienda virtual y que si no mantenemos una actualización de la misma no obtendremos un buen rendimiento.
Además en caso de tener como medio de pago la tarjeta de crédito se deberá montar una pasarela de pago, de forma que aseguremos nuestras transacciones con el banco.
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